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Inteligencia de negocios

Inteligencia Artificial y Bienestar en los cerdos

La inteligencia artificial (IA) cada vez se aplica en más campos. Dotar de ciertas capacidades a los sistemas informáticos nos está ayudando en el campo de la ciencia, del transporte o de las finanzas.

La inteligencia artificial (IA) cada vez se aplica en más campos. Dotar de ciertas capacidades a los sistemas informáticos nos está ayudando en el campo de la ciencia, del transporte o de las finanzas.

Parece que los sistemas de IA no tienen límites y pueden ser de utilidad en cualquier aspecto de la vida del ser humano. Sin embargo, la cosa no queda ahí, pues la inteligencia artificial también será capaz de mejorar la vida de los animales.

Los investigadores del Centro de Visión Artificial de la Universidad de West England están entrenando sistemas de inteligencia artificial para que, mediante el reconocimiento facial, sean capaces de identificar a los animales de forma individual.Y siendo más específicos, lo están probando con el cerdo de granja, con el objetivo de otorgar una identidad a cada cerdo.Las granjas utilizan una placa que se sujeta a la oreja del animal, esta lleva impreso un número que ayuda a los cuidadores a distinguir entre diferentes ejemplares.

Esto podría ser cosa del pasado si se implementa un sistema de reconocimiento facial en animales. Gracias a una  infraestructura accesible —basta con una cámara web y un ordenador portátil— la inteligencia artificial es capaz de escanear de manera rutinaria a todos los cerdos, analizar sus rasgos e identificarlos de forma individual.

Evidentemente, esto evitaría que las granjas tuviesen que perforar la oreja del cerdo para colocar una placa identificativa. No obstante, ese no es el único beneficio.

https://porcinews.com/noticia-de-actualidad-inteligencia-artificial-y-bienestar-en-los-cerdos/

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Gestión de la información

La producción porcina ecológica

Ante la creciente preocupación popular por la falta de bienestar animal, por la situación medio ambiental y por la cuestionada falta de calidad alimenticia de la agroindustria y sus productos, se han desarrollado algunas alternativas productivas y, entre ellas, la producción porcina ecológica.

Ante la creciente preocupación popular por la falta de bienestar animal, por la situación medio ambiental y por la cuestionada falta de calidad alimenticia de la agroindustria y sus productos, se han desarrollado algunas alternativas productivas y, entre ellas, la producción porcina ecológica.

Actualmente, producción porcina ecológica es aquella cría de cerdos que se rige por las distintas normativas referentes a la producción animal ecológica y, en nuestro caso, por el Reglamento (CE) Nº 1804/1999 del Consejo de 19 de julio de 1999 (1804/1999/CE) que completa el Reglamento (CEE) Nº 2092/91 del Consejo de 24 de junio de 1991 (2092/91/CEE). Dichos reglamentos europeos, aplicables en todos los estados miembros, engloban el conjunto de normas mínimas para que un producto sea calificado de ecológico y, como tal, lleve el distintivo regional correspondiente.

La cría de cerdos ecológicos supone un conjunto de cambios en los elementos productivos (alimentación, manejo, sanidad, etc.) destinados a producir una carne de alta calidad mejorando la situación medio ambiental, el bienestar animal y la prevención sanitaria de enfermedades.

Origen de los animales

Es recomendable escoger razas adaptadas a la zona de producción y con cierta rusticidad, del mismo modo que es muy importante el diseño de unas líneas genéticas que aseguren un producto final de alta calidad. Razas semirústicas pueden permitir cierta prevención sanitaria sin suponer una marcada reducción de productividad.

La normativa vigente y, de manera temporal, permite determinadas introducciones de reposición procedente de granjas convencionales.

Alimentación

La alimentación en producción ecológica debe asegurarse por medio de piensos ecológicos y está destinada a garantizar la calidad de la producción y no a incrementarla hasta el máximo. Esta premisa juega un papel importante en asegurar la calidad medio ambiental de la producción. Las materias primas, minerales, oligoelementos, vitaminas y aditivos en general, permitidos en la fabricación de pienso ecológico están estrictamente regulados y clasificados por la regulación vigente mientras que los antibióticos, coccidiostáticos y factores de crecimiento quedan prohibidos. Es obligatorio añadir forrajes comunes, frescos, desecados o ensilados a las raciones diarias de los cerdos. Las fórmulas alimenticias adecuadas y la utilización de materias primas y de agua de alta calidad son puntos claves en términos de prevención sanitaria y de productividad.

Actualmente, si no se dispone de los medios y cultivos necesarios para fabricar el pienso en la propia finca, la alimentación en producción porcina ecológica es, probablemente, el elemento que aumenta más los costes de producción, ya que los piensos ecológicos comerciales tienen un alto precio. Puede resultar interesante comprar pienso ecológico comercial para los lechones de hasta 10-12 semanas y para las cerdas nodrizas. El pienso de gestación y engorde puede ser más fácilmente elaborado mediante mezclas equilibradas de trigo, cebada, triticale y guisante cultivados en la propia finca. Además se puede usar un complemento comercial para enriquecer la fórmula.

La alimentación de los lechones deberá basarse en leche materna natural hasta los 40 días de edad aunque puede resultar interesante realizar lactaciones de hasta 7 semanas con el objetivo de minimizar los problemas sanitarios en el momento del destete del lechón.

Instalaciones

Ilustración 1. Pastura de cerdas gestantes en Wauwilermoos, Lucerna, Suiza. Es recomendable realizar una rotación de pasturas para la prevención de parasitosis. LL.V.
Ilustración 2. Lactación en establo con nido y patio en Wauwilermoos, Lucerna, Suiza. Si no se utilizan barras móviles, el manejo del nido debe ser muy bueno para evitar que los lechones reposen al lado de la cerda y tengan más riesgo a morir aplastados. LL.V.

En general, los alojamientos para los animales deben facilitar acceso al aire libre, tener más de la mitad de la superficie sin rejilla y tener yacija en las áreas de descanso. Deben disponer de libertad de movimientos; según su peso y edad, de una superficie mínima cubierta el doble de grande que la requerida en la Directiva 2001/88/EC y de una zona al aire libre.

Hay distintos modelos que encajan con la normativa como producción en camping o lactaciones en establos con nido y patio (con o sin barras móviles), gestación en estabulación libre, y engorde en locales tipo danés o establos con estiércol acumulado. Éste último es muy interesante porque la generación de purín es nula y el confort animal inmejorable.

Como la superficie necesaria por animal es mayor que en producción convencional, los costes por alojamiento son más altos, aunque pueden ser compensados por la simplicidad de las instalaciones.

Sanidad

La prevención sanitaria es muy importante en los sistemas ecológicos. Todas aquellas medidas dirigidas no sólo a evitar enfermedades, sino también a favorecer la capacidad de resistencia a desarrollarlas y a favorecer la facultad de recuperación son básicas. Por ese motivo, la selección de razas adecuadas, prácticas zootécnicas apropiadas, alimentos de calidad y densidades bajas en las unidades de producción, adquieren un valor alto en la profilaxis sanitaria de este tipo de producción, y más sabiendo que la utilización de medicamentos alopáticos de síntesis química o antibióticos quedan prohibidos para tratamientos preventivos. Tampoco son legales en este tipo de producción las sustancias destinadas a estimular el crecimiento de los animales ni el control hormonal de la reproducción.

Los productos fitoterapéuticos y homeopáticos tendrán preferencia en los tratamientos veterinarios siempre que tengan un efecto terapéutico eficaz y no condicionen el bienestar animal.

En una terapia curativa y si es inevitable administrar un medicamento alopático de síntesis química, antibiótico u hormona, el tiempo de espera a cumplir después de la aplicación es el doble del requerido en producción convencional o 48 horas si no requiere período de supresión.

Gestión zootécnica

La gestión zootécnica de las explotaciones está siempre afectada por el tamaño del rebaño. Cómo las granjas de producción porcina ecológica suelen tener pocos animales, hay varios tipos de manejo que pueden resultar difíciles de implementar. Sin embargo, el modelo de manejo más apropiado para una granja de cerdos ecológicos es el manejo en bandas de tres semanas con lactaciones de 7 semanas, 8 grupos de cerdas, 3 grupos de parideras, 3 grupos de destete y 6 ó 7 grupos de engorde. Este tipo de manejo permite que las cerdas repetidoras cíclicas sean incluidas en el siguiente grupo de forma natural, sin necesidad de administración de hormonas. Permite que la lactación sea de unas 7 semanas y que en el momento del destete los lechones se puedan quedar unos días en las parideras, cosa muy recomendable para la prevención de colibacilosis posdestete. Este manejo en bandas permite también unos vacíos sanitarios estrictos (puede no ser recomendable para todos los modelos de alojamiento).

Para granjas muy pequeñas un manejo tradicional puede ser más adecuado.

Residuos

La ganadería ecológica también está sometida a la Directiva 91/676/CEE que define las cargas ganaderas para no exceder los 170 kg/N/Ha. Aun así, según las instalaciones y el manejo de la yacija, los animales y el estiércol, la calidad del residuo orgánico puede ser muy distinto. Por ejemplo, en un engorde con estiércol acumulado, la calidad del residuo orgánico puede ser muy buena y no se produce ni una gota de purín.

En un momento en que las certificaciones de calidad están ganando tanta fuerza, la producción porcina ecológica permite dar un valor añadido de calidad medioambiental y de bienestar animal a todos sus productos.

Lluís Vila Camps. Veterinario e Ingeniero Técnico Agrícola. España. ()

https://www.3tres3.com/latam/articulos/la-produccion-porcina-ecologica_9909/

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Monitoreo y control.

INSTALACIONES Y EQUIPOS

En los últimos años, ha habido cambios muy dinámicos tanto en la producción porcina como en la tecnología de cría de cerdos en todo el mundo. La tendencia general de aumentar la eficiencia de la producción porcina, con empleo reducido, requiere optimización y un enfoque integral para el manejo del rebaño. Uno de los elementos más importantes en el camino hacia el logro de este objetivo es mantener el bienestar y la salud de los animales.

La salud de los cerdos en la granja también es un aspecto clave en la economía de la producción. La necesidad de mantener un alto estado de salud de los rebaños de cerdos mediante la eliminación de la frecuencia de diferentes unidades de enfermedades y la reducción de la necesidad de sustancias antimicrobianas es parte de una estrategia de manejo de rebaños de alto potencial ampliamente entendida.

Gracias al uso de sensores (cámaras, micrófonos, acelerómetros o transpondedores de identificación por radiofrecuencia), las imágenes, sonidos, movimientos, y los signos vitales de los animales se combinan a través de algoritmos y se analizan para el monitoreo no invasivo de los animales, lo que permite la detección temprana de enfermedades, mejora su bienestar y aumenta la productividad de la cría.

Sistemas de Monitoreo de Bienestar para Cerdos

Los sistemas de alerta temprana automatizados e innovadores basados ​​en el monitoreo continuo de parámetros fisiológicos (p. ej., temperatura corporal) y de comportamiento específicos pueden proporcionar una alternativa al diagnóstico directo y la evaluación visual por parte del veterinario o el cuidador del rebaño.

El mercado de los sistemas diseñados para el control permanente y automático del bienestar de los animales de granja está en constante evolución. Los innovadores sistemas de alerta temprana (PLF, por sus siglas en inglés) automatizados, basados ​​en el monitoreo continuo de parámetros fisiológicos y de comportamiento específicos, son una alternativa a la evaluación visual directa por parte del personal o el veterinario.

La adquisición rápida y precisa de datos en tiempo real sobre el movimiento de los animales y la frecuencia de consumo de alimentos permite la detección temprana de enfermedades y facilita el manejo posterior de la manada. Gracias a los sensores (cámaras, micrófonos, acelerómetros, sensores RFID y sensores de temperatura), los patrones de comportamiento de los animales se recopilan y combinan a través de algoritmos.

Los datos derivados de las tecnologías PLF se pueden utilizar para derivar advertencias y activar notificaciones y alarmas. Con el desarrollo de Internet de las cosas (IoT, es decir, la interconexión entre dispositivos informáticos a través de Internet), la toma de decisiones puede estar mejor informada al conectar la información PLF con otros flujos de datos, y los componentes de la gestión de la granja pueden automatizarse o incluso controlarse de forma remota.

Esto permite la capacidad de detectar problemas lo suficientemente temprano como para prevenir posibles efectos negativos en el rendimiento productivo de los animales. Hay muchos beneficios de la producción ganadera de precisión, que incluyen una mayor productividad y rentabilidad, una mayor seguridad y calidad de los productos animales y un mejor bienestar animal, así como un menor impacto ambiental y la lucha contra el cambio climático.

Se ha demostrado que el uso de la producción ganadera de precisión en la nutrición animal reduce los costos de alimentación hasta en un 25 %. En 2016, la facturación total en el mercado de tecnología agrícola de precisión se estimó en USD 4800 millones. Las previsiones actuales sitúan la facturación del mercado en este ámbito en 12 600 millones USD para 2025.

La adopción de estas tecnologías varía considerablemente. Las tecnologías RFID y acelerómetro están bien integradas, pero otras tecnologías aún tienen que lograr una participación de mercado viable.

Sistemas basados ​​en visión

Entre los métodos PLF adoptados, el monitoreo de video parece ser el más comúnmente implementado. Proporciona herramientas no invasivas y eficientes para poder registrar no solo el comportamiento de un grupo de animales, sino también el comportamiento de cada individuo.

Mediante el análisis de imágenes, los resultados se convierten en datos detallados sobre la distribución de los animales (ubicación y proximidad) y la actividad (posición y movimiento). Las imágenes también se utilizan en cerdos para medir el peso corporal y para detectar cojera, comportamiento agresivo y celo.

En las últimas décadas, el monocromo bidimensional (2D) y el color se han utilizado ampliamente en la visión por computadora debido a su bajo costo y alta eficiencia. Muchos investigadores han propuesto diferentes sistemas para extraer características del ganado, como el tamaño corporal o la condición corporal, sobre la base de imágenes 2D.

Por ejemplo, el análisis de imágenes 2D permite monitorear y estimar las tasas de crecimiento de los cerdos con una precisión de 1 kg. A su vez, la cantidad de cámaras (sets de video) destinadas a la observación de animales depende del área monitoreada y de la altura a la que se coloca la cámara. La calidad del seguimiento también está influenciada por el número de animales por metro cuadrado.

Las cámaras monocromáticas suelen tener una mayor sensibilidad a la luz y, por lo tanto, son más ideales para grabar en condiciones de poca luz que las cámaras a color.

En el trabajo de Chen et al., se realizó un estudio de identificación y seguimiento del comportamiento de ocho cerdos en corrales de aproximadamente 4 metros cuadrados, con la cámara colocada a una altura de 2,4 m.

Este estudio utilizó la técnica de modelado neuronal utilizando algoritmos de aprendizaje profundo. Cabe señalar que los autores utilizaron una técnica de modelado más difícil en relación con las redes convolucionales y buscaron sus propios índices para describir la imagen.

Obtuvieron una precisión del 98,5 % en términos de identificación del comportamiento mediante la conexión de una cámara relativamente simple con tecnología de modelado neuronal.

Los resultados de la investigación realizada por Chen et al. permiten una alta eficiencia de los algoritmos utilizados en los sistemas para monitorear el comportamiento animal. Reikert et al.  aplicó el sistema de aprendizaje profundo en combinación con cámaras 2D para detectar la posición y la postura de los cerdos.

Los autores obtuvieron resultados de precisión ligeramente inferiores en comparación con el estudio descrito anteriormente (87,4 y 80,2 %), pero el área de los corrales y el almacenamiento de los animales era mucho mayor.

A pesar del desarrollo continuo, la tecnología de imágenes 2D todavía tiene algunas limitaciones. Requiere iluminación ambiental adecuada; proporciona solo una proyección plana del animal; está influenciado por la distancia, la longitud de onda y los filtros aplicados; y también requiere un fondo contrastante, por ejemplo, un cerdo brillante contra la pared oscura de un corral.

 Además, la extracción de datos de imágenes tomadas en diversas condiciones ambientales conduce a un funcionamiento incorrecto de las herramientas informáticas para el procesamiento y análisis de imágenes.

Las cámaras tridimensionales (3D) (RGBD) equipadas con lentes de alta resolución, sensores infrarrojos o sensores de profundidad con tecnología de tiempo de vuelo (ToF) brindan mayores posibilidades en comparación con las bidimensionales (2D) más baratas.

La tecnología ToF envía un pulso de luz infrarroja desde el LED varias veces por segundo y registra el retraso entre el pulso y su retorno. Las cámaras 3D pueden funcionar independientemente del entorno de luz visual, incluso en la oscuridad total; no se ven afectados por las condiciones cambiantes de luz, incluidos los cambios en el contraste y las sombras; y son menos propensos a errores debido a la oclusión.

La tecnología tridimensional abre la posibilidad de reconstruir la geometría de los cuerpos de los animales y vincular los cambios morfológicos anormales a los cambios de comportamiento. Las cámaras equipadas con tecnología ToF (cámaras kinect) son extremadamente útiles en la cría de animales de precisión debido a su costo relativamente bajo, capacidad para manejar grandes bases de datos, bajos requisitos de energía y capacidad para adaptarse a condiciones cambiantes de luz y de fondo.

Sin embargo, estos tipos de equipos tienen un rango de distancia limitado (es decir, hasta 4,5 m), y la precisión de los datos de profundidad medidos por dichos dispositivos disminuye directamente con el aumento de la distancia.

A pesar de estas limitaciones, la capacidad de las cámaras Kinect para detectar el movimiento de animales individuales es satisfactoria. Esto se comprobó en el estudio de Kim et al., que muestra que un equipo Kinect instalado a una altura de 3,8 m es suficiente para monitorear con precisión (94,47 % de sensibilidad) un área que mide 2,4 por 2,7 m.

Aunque el reconocimiento basado en video del comportamiento de los cerdos ha logrado un progreso significativo, todavía hay algunos problemas sin resolver. Los datos de visión pueden requerir un procesamiento considerable y se han realizado estudios sobre el compromiso entre la calidad de la imagen de video y los requisitos de procesamiento computacional.

Los desafíos del software incluyen la detección de cerdos individuales sobre la base de características seleccionadas por medio de algoritmos de selección de características. Además, las cámaras son susceptibles al polvo y al daño por amoníaco, ya que forman parte del entorno de las granjas porcinas, aunque esto puede anularse potencialmente a través de recintos de protección de entrada y mantenimiento.

Para garantizar un seguimiento preciso y continuo de los animales individuales en una explotación ganadera moderna, los ganaderos de hoy en día necesitan una tecnología fiable y económica.